La CAPV es un territorio eminentemente montañoso, situado a caballo del extremo occidental de los Pirineos y del oriental de la Cordillera Cantábrica. La divisoria de aguas cantábrico-mediterránea, formada por una sucesión de cadenas montañosas de modesta altitud, como la sierra de Aralar, la sierra de Aizkorri-Urkilla-Elgea, el macizo de Urkiola, la sierra del Gorbea y la Sierra Salvada, divide el territorio y condiciona la geomorfología de la zona.
En la vertiente norte esta morfología da lugar a una serie de cuencas fluviales que se dirigen hacia el mar Cantábrico salvando un desnivel apreciable en una corta distancia. Son valles que, en líneas generales, mantienen una marcada dirección N-S. Únicamente el río Ibaizabal se distingue del resto, debido a su dirección predominante este-oeste.
En la vertiente del Ebro, el relieve se hace más suave y la gran diferencia de altitud que las montañas de la divisoria presentan respecto a los valles cantábricos disminuye, debido a que los ríos mediterráneos cuentan con un nivel de base más elevado, en torno a los 600 m. La Llanada constituye una gran meseta central, recorrida por el río Zadorra y flanqueada por distintas zonas montañosas que la separan de la Depresión del Ebro.
Las cuencas hidrográficas significativas son veinticuatro, 14 vertiendo al Cantábrico y el resto al Mediterráneo. Se describen como Unidades Hidrológicas, entendiendo como tales el concepto de Demarcación Hidrográfica aunque sin la asignación de las aguas costeras correspondientes.

Topografía

Unidades Hidrológicas
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