La precipitación sobre el ámbito de la CAPV supone un volumen promedio de unos 9.222 hm3/año, 6.747 en la vertiente Cantábrica y 2.475 en la Mediterránea.
La fracción de la precipitación que retorna a la atmósfera por evapotranspiración está condicionada por los balances edáficos y por la evapotranspiración de referencia, o potencial. Esta última aumenta hacia el interior y de este a oeste. Su variación es más moderada que la de los otros factores condicionantes del ciclo hidrológico ya que, dependiendo de las metodologías de análisis, no varía más allá de un 20-30% a lo largo del territorio.
Del total de la lluvia caída, 4.634 hm3/año retornan a la atmósfera por medio de la evapotranspiración (49%) y 4.575 hm3/año se convierten en recursos hídricos, (51%). Estas cifras suponen que en la vertiente Cantábrica el coeficiente de escorrentía alcance el 53% y en la Mediterránea descienda hasta el 45%, cifra en todo caso muy elevada. La aportación específica media es de 632 mm.
La conjunción de precipitaciones y coeficientes de escorrentías más elevados en el extremo nororiental se traduce en las mayores aportaciones específicas de todo el ámbito, con cuencas como las del Urumea, Bidasoa y Oiartzun con más de 1000 mm al año de recursos.
Evolucionando en la diagonal norte – sur y este- oeste, diagonal que marca la reducción de las aportaciones, se localizan los sistemas Oria, Urola, Deba, Artibai, Lea y Oka con aportaciones específicas entre 730 y casi 900 mm.
Les siguen Ibaizabal, Barbadún, Butroe, Agüera, Karrantza y Arakil con algo más de 600 mm al año y, finalmente, el resto de las Mediterráneas, con los mínimos de Omecillo, los barrancos del Ebro y el Inglares.

ETP media anual, mm

Aportación específica media anual, mm
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