La Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) está situada en el norte de la Península Ibérica, bañada por el mar Cantábrico a lo largo de 209 km de costa. Limita con las Comunidades Autónomas de Cantabria, Castilla-León, La Rioja y Navarra, así como con Francia. Tiene una superficie de 7.234 km2 y una población de 2.112.204 habitantes (2003), lo que supone una densidad de población de 292 hab/km2. A efectos de planificación hidrológica, su territorio forma parte de 3 Demarcaciones Hidrográficas: Cuencas Internas del País Vasco, Norte y Ebro, cuya designación provisional se realizó teniendo en cuenta la distribución de competencias existente el 23 de diciembre de 2003.
La configuración de las Cuencas Internas comprende la superficie de los ríos que discurren íntegramente por la CAPV, lo que incluye la de aquellos que desembocan en las aguas de transición de otros ríos intercomunitarios. Pertenecen a la Demarcación Norte las cuencas hidrográficas de los ríos Oria, Urumea, Bidasoa e Ibaizabal aguas arriba de los puntos que indican la transición a las aguas costeras. Además se incluyen en esta demarcación las cuencas de los ríos Agüera y Karrantza. En la demarcación Ebro se incluye el conjunto de cuencas que vierten al mar mediterráneo.

Ámbitos de Planificación en la CAPV

Territorios Históricos
La CAPV es un territorio eminentemente montañoso, situado a caballo del extremo occidental de los Pirineos y del oriental de la Cordillera Cantábrica. La divisoria de aguas cantábrico-mediterránea, formada por una sucesión de cadenas montañosas de modesta altitud, como la sierra de Aralar, la sierra de Aizkorri-Urkilla-Elgea, el macizo de Urkiola, la sierra del Gorbea y la Sierra Salvada, divide el territorio y condiciona la geomorfología de la zona.
En la vertiente norte esta morfología da lugar a una serie de cuencas fluviales que se dirigen hacia el mar Cantábrico salvando un desnivel apreciable en una corta distancia. Son valles que, en líneas generales, mantienen una marcada dirección N-S. Únicamente el río Ibaizabal se distingue del resto, debido a su dirección predominante este-oeste.
En la vertiente del Ebro, el relieve se hace más suave y la gran diferencia de altitud que las montañas de la divisoria presentan respecto a los valles cantábricos disminuye, debido a que los ríos mediterráneos cuentan con un nivel de base más elevado, en torno a los 600 m. La Llanada constituye una gran meseta central, recorrida por el río Zadorra y flanqueada por distintas zonas montañosas que la separan de la Depresión del Ebro.
Las cuencas hidrográficas significativas son veinticuatro, 14 vertiendo al Cantábrico y el resto al Mediterráneo. Se describen como Unidades Hidrológicas, entendiendo como tales el concepto de Demarcación Hidrográfica aunque sin la asignación de las aguas costeras correspondientes.

Topografía

Unidades Hidrológicas
La posición biogeográfica de las CAPV, entre las regiones Eurosiberiana y Mediterránea, el gradiente climático desde la costa hasta la Rioja y las diferencias altitudinales de más de 1.000 m, se traducen en una gran riqueza florística y faunística de más de 3.000 especies de plantas y casi 400 de vertebrados.
En cuanto a la fauna, existen numerosas áreas de interés, coincidentes en general con zonas montañosas de escasa ocupación humana e importante presencia de masas forestales. Los ríos y arroyos son espacios de interés para la fauna, principalmente por la presencia de especies amenazadas (peces, anfibios, visón europeo, desmán del Pirineo, etc.). Lógicamente, dentro de los ecosistemas asociados a las aguas superficiales, las zonas húmedas son espacios de gran interés como lugares de invernada y cría de aves migratorias: entre ellos, cabe destacar a las marismas de Txingudi (Gipuzkoa) y la Reserva de la Biosfera de Urdaibai (Bizkaia) en el cantábrico; y las colas del Sistema de Embalses del Zadorra, Salburua y las lagunas de Laguardia en el interior.
La CAPV alberga poblaciones de varias especies amenazadas de importancia a nivel comunitario. El visón europeo (Mustela lutreola), uno de los mamíferos más amenazados del continente, mantiene varias de sus últimas poblaciones en los ríos Oka, Lea, Artibai y Deba. El salmón (Salmo salar), por su parte, va recobrando su antigua área de distribución merced a los trabajos que diferentes administraciones están realizando para favorecer su recuperación. También el desmán del Pirineo (Galemys pyrenaicus) sobrevive, aunque con reducidos números de ejemplares, en las cuencas más orientales.
En la vertiente Norte el clima es de tipo mesotérmico, moderado en cuanto a las temperaturas, y muy lluvioso. Pertenece a la categoría de húmedo sin estación seca, o clima atlántico. Las masas de aire, cuyas temperaturas se han suavizado al contacto con las templadas aguas oceánicas, llegan a la costa y hacen que las oscilaciones térmicas entre la noche y el día, o entre el verano y el invierno, sean poco acusadas. El factor orográfico explica la gran cantidad de lluvias de toda la vertiente atlántica del País Vasco, entre 1.200 y más de 2.000 mm de precipitación media anual.La zona media, que ocupa gran parte de Álava, es una zona de transición entre el clima oceánico y el clima mediterráneo, predominando las características atlánticas, ya que no existe un auténtico verano seco. El clima es subatlántico en los Valles Occidentales de Álava y la Llanada Alavesa, y submediterráneo más al sur, en una zona que comprende aproximadamente Treviño y Montaña Alavesa. En el sur de la CAPV, en la zona de la depresión del Ebro ocupada por la Rioja Alavesa, el clima es de verano claramente seco y caluroso del tipo mediterráneo. Normalmente, debido a sus inviernos bastante fríos y de escasas precipitaciones, se le denomina mediterráneo de interior o continental mediterráneo.

Precipitación promedio anual (mm)
La precipitación sobre el ámbito de la CAPV supone un volumen promedio de unos 9.222 hm3/año, 6.747 en la vertiente Cantábrica y 2.475 en la Mediterránea.
La fracción de la precipitación que retorna a la atmósfera por evapotranspiración está condicionada por los balances edáficos y por la evapotranspiración de referencia, o potencial. Esta última aumenta hacia el interior y de este a oeste. Su variación es más moderada que la de los otros factores condicionantes del ciclo hidrológico ya que, dependiendo de las metodologías de análisis, no varía más allá de un 20-30% a lo largo del territorio.
Del total de la lluvia caída, 4.634 hm3/año retornan a la atmósfera por medio de la evapotranspiración (49%) y 4.575 hm3/año se convierten en recursos hídricos, (51%). Estas cifras suponen que en la vertiente Cantábrica el coeficiente de escorrentía alcance el 53% y en la Mediterránea descienda hasta el 45%, cifra en todo caso muy elevada. La aportación específica media es de 632 mm.
La conjunción de precipitaciones y coeficientes de escorrentías más elevados en el extremo nororiental se traduce en las mayores aportaciones específicas de todo el ámbito, con cuencas como las del Urumea, Bidasoa y Oiartzun con más de 1000 mm al año de recursos.
Evolucionando en la diagonal norte – sur y este- oeste, diagonal que marca la reducción de las aportaciones, se localizan los sistemas Oria, Urola, Deba, Artibai, Lea y Oka con aportaciones específicas entre 730 y casi 900 mm.
Les siguen Ibaizabal, Barbadún, Butroe, Agüera, Karrantza y Arakil con algo más de 600 mm al año y, finalmente, el resto de las Mediterráneas, con los mínimos de Omecillo, los barrancos del Ebro y el Inglares.

ETP media anual, mm

Aportación específica media anual, mm
Las cuencas fluviales con más recursos hídricos son el Ibaizabal, con 980 hm3/año, el Oria con 690 hm3/año y el Zadorra, con 569 hm3/año. Ibaizabal y Oria suponen la mitad de los recursos de la vertiente cantábrica y el Zadorra representa esta misma proporción de los recursos de la vertiente mediterránea.
Las aportaciones presentan una oscilación interanual más acusada que la de la precipitación, como es habitual en este tipo de procesos. Esta variabilidad es ligeramente mas acusada en las cuencas vertientes al Ebro que en las Cantábricas y mucho mas acusada en las cuencas pequeñas que en las grandes. En la vertiente Cantábrica las aportaciones oscilan, en el período 1951-2000, entre un máximo de 5500 hm3/año y un mínimo de 1500 hm3/año. En la Mediterránea el máximo alcanza los 1800 hm3/año y el mínimo es de 450 hm3/año.

Aportaciones anuales en las Unidades Hidrológicas